Un Modelo de Naciones Unidas (MUN en
inglés) simula con una gran exactitud
la composición y el funcionamiento
de las Naciones Unidas, recreando una
realidad en principio lejana e inalcanzable
dentro de un contexto académico.
Un grupo de estudiantes, llamados delegados,
son los que de una manera directa e inmediata
negocian y debaten sobre temas de índole
internacional y obtienen, al acabar las
sesiones, una resolución común.
Por lo tanto, un modelo se trata de
un foro multicultural donde estudiantes
de distintas facultades y universidades
del mundo entero tienen la oportunidad
de debatir cara a cara sobre los grandes
desafíos que afronta el
mundo hoy en día.
De esta forma, un modelo tiene como
objetivo generar un proceso incansable
de debates que conduzcan a posibles soluciones
en un futuro no muy lejano. Como norma
general, los Modelos de Naciones Unidas
se componen de algunos de los seis órganos
principales de la ONU y/o alguno de los
subcomités que los integran. Por
eso, los debates tienen lugar de forma
independiente dentro de cada uno de estos
cuerpos, y abordan temas relativos a
la agenda internacional actual. Los participantes
de los Modelos, así como ocurre
en la ONU, están en todo momento
sometidos al protocolo y tratado diplomático.
Los delegados deben seguir la política
real del estado al que representan, de
manera que las simulaciones deben ajustarse
a la realidad internacional.